Dios quiere que nos arrepintamos no solo para dejar de ofenderlo, sino para darnos vida abundante. Una vida arrepentida se convierte en una vida abundante.

Dios quiere que nos arrepintamos no solo para dejar de ofenderlo, sino para darnos vida abundante. Una vida arrepentida se convierte en una vida abundante.
Comparte Esta Página:
Sermones Recientes



Síguenos en Facebook